09 septiembre 2011

Tanteando "La Molina"

Éste verano teníamos un asunto pendiente: subir a los Pirineos para probar alguna de las pistas de descensos, también conocidas como "bike park", que hay disponibles. La elección fue la Molina, ya conocida por uno de nuestros bikers, y con pistas de todos los niveles para tantear el terreno sin acabar en el suelo a las primeras de cambio.


De menos a más, la dificultad estaba marcada con los colores verde, azul, rojo y negro. Rápidamente nos dimos cuenta que nuestro nivel estaba entre las pistas azul y roja, aunque la roja tenía algunos tramos con unos desniveles y una dificultad muy elevada, quizás con una horquilla de 200mm...


Trialeras, peraltes, saltos... lo cierto es que el bike park en cuestión está muy bien, y la pista azul nos permitió coger confianza y disfrutar a lo grande. Eso sí, las exigencias físicas son muy altas, y cada pocos minutos era imprescindible parar a descansar; manos y cuádriceps lo necesitaban, estaban totalmente agarrotados por el esfuerzo. Y como no, protecciones por todo el cuerpo para salvaguardar nuestra integridad física.


Una experiencia que el próximo año repetiremos más de una vez en cuanto vuelvan abrir las pistas para los bikers, ya que en muy poco tiempo, la nieve las cubrirá de blanco.




Track del descenso pista roja y azul