25 octubre 2011

Equipamiento: protecciones

Protecciones para descenso

Seguro que más de una vez habéis intentado bajar por ese lugar que parecía inaccesible pero que con el tiempo habéis adquirido la técnica y el valor necesarios para hacerlo. Pese a ello, más de una vez habréis tenido un susto o directamente os habréis ido de morros al suelo.

Nosotros somos ya unos "expertos" bajando las trialeras de nuestra zona, pero no me equivoco si también nos etiquetamos como unos "expertos" de las caídas. Las tenemos de todo tipo, sin consecuencias y con ellas. Más abajo os pongo el vídeo dónde podéis ver algunas, y reíros un rato. Con el tiempo, y los dolores, hemos ido equipándonos como se debe. Y es que cuando se sale a "trialerar", un simple casco no es suficiente. Y como en nuestro país es extremadamente difícil encontrar protecciones en condiciones (y si las hay, suelen ser de moto y muy caras), os vamos a mostrar una muestra de lo que se puede conseguir fuera de nuestras fronteras por mucho menos dinero.




Casco integral: la pieza básica para alguien que comienza a meterse en el mundo del descenso o que simplemente quiere proteger en condiciones lo más importante, la cabeza.

Los hay de todas las marcas, de todos los colores y de todos los precios. Pero una opción de primera calidad, con un peso muy ligero (realmente importante para no cansarse de él en la primera salida) y un precio muy ajustado, es la gama de integrales de la marca 661. Por ejemplo este Comp II sale por unos 68 €.




Chaleco/peto: después de nuestra cabeza, lo más importante es el torso y la espalda. Un buen peto, además de proteger correctamente el torso y columna vertebral sin añadir mucho más de 1 kg de peso sobre nosotros, añade protecciones en los hombros, codos y antebrazos.

De nuevo, la marca 661 nos pone opciones muy económicas y tremendamente completas. Este Vapor Pressure Suit es ligero, cómodo, adaptable, flexible y resistente. Y no sale por más de 113 €.



Espinilleras: quizás uno de los elementos de protección que menos se tienen en cuenta, ya no es tan peligroso hacerse daño en una pierna como lo es en la cabeza o torso; además, suelen ser incómodas al pedalear si añaden rodillera. ¿Sabéis el daño que provoca un golpe en la espinilla? No lo queráis comprobar...

Este modelo IXS Hammer es tremendamente cómodo y super ligero, son sólo 300 gramos. No están diseñadas para grandes golpes, pero protegen de cualquier tipo de rozadura y golpe menor. Cuestan unos 34 €.



Guantes: todos tenemos guantes para salir en bici de montaña, los típicos guantes de tela con alguna capa de gel para acomodar la mano en el manillar. Esos guantes tienen un cometido, que es hacer más cómodo el apoyo de la mano, pero su protección es casi nula. Hacen falta unas guantes que cubran todo el dedo, con tejidos más gruesos y partes duras en los nudillos, que sean ligeros y cómodos al mismo tiempo.

En este caso vamos hacia otras marcas reconocidas, que tienen mucha experiencia en el mundo de los guantes para motos, pese a ser algo más caras. En este caso nos decantamos por estos Fox Racing Bomber: bonitos, cómodos y sin un precio que se desmadre.




Gafas: parece una tontería, pero nos protegen de innumerables peligros: insectos, piedrecitas, polvo, agua, ramas de árboles, etc. Y como en el tema de los guantes, las gafas de ruta no nos sirven. Nos hacen falta unas gafas grandes y consistentes, como las que se utilizan en el mundo del ski y snow.

Dependiendo de la marca y la calidad del cristal, podemos acceder a un abanico de precios enorme. Nosotros no nos complicamos, cristal/plástico transparente y listos. La mayoría de rutas y descensos en mountain bike no transcurren a pleno sol, o al menos éste no afecta como si estuviéramos en la nieve en alta montaña. Si fuera ese el caso, las hay que montan cristal con protección UV. Estas Thor Enemy son bonitas, eficientes y muy baratas: 26 €.




¿Esto es todo? En un principio, sí. No obstante, y a gusto de cada uno, aún podemos añadir más protección a nuestro cuerpo sin comprometer el pedaleo: pantalones con protecciones tipo gel, tobilleras, muñequeras, etc.

¿Y si salimos sólo de ruta? Aquí la responsabilidad de cada uno entra en juego. Nosotros aunque salgamos de ruta siempre solemos acabar haciendo alguna trialera, con lo que a parte de nuestro casco convencional, solemos llevar unos buenos guantes y unas coderas para evitar golpes y rasguños en caídas tontas sin peligro.

Bueno, y una vez equipados... ya estáis listos para reíros con algunas de nuestras caídas.