02 febrero 2012

Ruta del Carrilet: Girona - Olot

Cataluña está plagada de excelentes vías verdes, rutas por donde antiguamente circulaba el ferrocarril, por lo que son pistas llanas tremendamente accesibles para cualquier bicicleta y ciclista, ya que no escalan ningún tipo de pico y siempre van bordeando las montañas o recorriendo la ribera de un río. En esta ocasión decidimos hacer gran parte de la Ruta del Carrilet, concretamente desde Girona hasta Olot, y vuelta por el mismo camino. Cada tramo son unos 54 km, mientras que en dirección a Olot se asciende muy poco a poco algunos metros (unos 600 metros), la vuelta es prácticamente toda con desnivel a favor.




La ruta está perfectamente señalizada, con un suceso continuo de carteles, balizas y todo tipo de señalizaciones. Imposible perderse, no es necesario GPS ni mapas. La ruta se puede alcanzar en Girona muy cerca de la catedral, bordeando el río Ter, y ya no tiene pérdida hasta Olot. Durante la ruta veremos diferentes tipos de indicaciones que no tienen nada que ver con nuestra ruta, y es que la Ruta del Carrilet discurre a través y se va cruzando con otras rutas como La ruta del Ter o el popular Camí de Sant Jaume. Por no hablar de la infinidad de rutas de senderismo indicadas en cada zona. Se nota que hace unos años había dinero para invertir en turismo y tener tanto muy cuidados estos detalles.

Mucho frío hacerla en estas fechas invernales, pero con la ropa adecuada se lleva bien. El terreno es el 85% del tiempo pista de tierra compacta, con un 10% de asfalto/hormigón, y aproximadamente uno 5% de alguna zona con arenilla tipo arcilla, que junto al agua, forma un barro muy molesto para pedalear. Menos mal que sólo es un tramo corto. El paisaje es muy vistoso, pueblos del interior que poseen su encanto y tienen una buena gastronomía. Como siempre, disfrutar de una buena comida (esta vez en Olot, esas patatas típicas de la zona) es uno de los grandes atractivos de esta ruta. Y encima mucho más barato de lo que estamos acostumbrados en Barcelona. Durante la trasveía te vas topando con las antiguas estaciones de ferrocarril, ahora reconvertidas en ayuntamientos, escuelas, etc. En todo caso, siempre están en un excelente estado de restauración. Otro detalle es que La ruta del Ter contiene diferentes infraestructuras hidroeléctricas y de aprovechamiento del agua, la mayoría aún funcionales y que están marcadas y detalladas en carteles durante el trayecto.


 

La última parte del trayecto de ida, los 10-15 km antes de llegar a Olot, son los más bonitos con diferencia. Entorno más montañoso, con unos tramos entre muros de pierda llenos de musgo, preciosos. Hay multitud de pequeños viaductos que te permiten recorrer todo el entorno sin tener que subir y bajar montaña. Comienzan a frecuentar las granjas, los animales, las casas aisladas, y un entorno mucho más rural.


 


Finalmente, tras 110 km y menos de 1.000 metros acumulados de ascenso, llegamos de vuelta a Girona ya de noche. Una ruta cicloturista muy recomendable.