28 marzo 2012

Explorando los límites de Collserola

Hoy hemos completado una ruta larga, unos 75 km y 1.700 metros acumulados (2.400 metros según IBP Index, índice 138AB), con la idea de explorar zonas que no conocíamos de Collserola, además de seguir cogiendo forma para los próximos eventos veraniegos. Para ello hemos tomado un track de un compañero de wikiloc, y hemos dado con zonas que sorprendentemente hasta ahora desconocíamos, como una bonita cascada y alguna que otra trialera nueva. Y parece mentira que nos sorprenda a estas alturas, ¡pero qué grande es Collserola leches! Lástima que no hayamos marcado el punto de la cascada con un waypoint (hoy estábamos estrenando un GPS TwoNav Sportiva+), para la próxima vez que pasemos y tengamos más por la mano el aparatejo, del que luego comentaremos algunas cosas.



La ruta ha sido larga y ha dado para encontrarnos de todo: varias zonas de recreo, barbacoas públicas, restaurantes tipo "masia", casas aisladas (caserones mejor dicho), alguna especie de granja, fábricas en medio de la nada... será por diversidad.




Como siempre, a media mañana, en un pequeño rincón que parecía pertenecer a Molins de Rei, con una tranquilidad pasmosa, ni un alma, ha sido el escogido para hacer un buen almuerzo. Y es que hemos ido bien lejos, desde donde solemos comenzar, Barcelona - Karl Marx, hemos subido hasta el Tibidabo, atravesado durante un buen rato Sant Cugat, y en una urbanización de Molins de Rei que nos hemos plantado antes de dar la vuelta. El track para más señas y detalles. Ah, antes de volver, último avituallamiento en Cerdanyola, que no falte nuestro Monster... ¡menudo contraste con el almuerzo!  

Sobre el GPS nuevo que estábamos probando, un TwoNav Sportiva+, que en el primer contacto ha dejado una muy buena impresión. El aparato ha sido fácil de manejar en su primer uso (cosa que no puedo decir de algún Garmin que hemos probado), ha durado la batería la friolera de 8 horas con un uso abundante de la pantalla, y nos ha guiado sin problemas. Los mapas que vienen cargados, tienen mucho detalle y marcan todos los caminos, pese a ser raster y tener menos fama (resolución realmente) que unos vectoriales. Es muy fácil escoger el camino indicado por el track pese a que estos estén muy próximos entre si o haya un desvío. La pantalla se deja ver en todas las condiciones, incluso me atrevería a decir que a pleno sol el color verde del track a seguir brilla de tal modo,  que siempre ves el trazado a seguir. Ahora estamos a vueltas con el tema de las alturas. En teoría el trasto lleva barómetro para ser preciso en la medición de las alturas (al menos más preciso que un teléfono), y pese a que wikiloc marca la misma cantidad que el software CompeGPS, IBP le mete +700 metros dejándolo en 2.400 metros. ¿A quién hacemos caso? Pues vamos a pasarlo por Google Earth, que calcula la altitud colocando el track sobre el relieve, y sabiendo la altura real de cada punto sin error aparente... ¡nos salen 2.700 metros!

Resumiendo: haremos más experimentos y los expondremos.

Track.