04 abril 2012

Subiendo y bajando por el Montseny

En esta ocasión en vez de subir desde Sant Celoni, hemos subido por la otra cara del Montseny, desde Cànoves (aunque iniciamos la ruta en La Garriga, que a través de una tranquila y bonita carretera llegas fácilmente a Cànoves) hasta la cima del Pla de la Calma (1293 metros). El comienzo de nuestra ruta indicaba una altitud de apenas 254 metros, con lo que el ascenso, que se centraba en la primera mitad de la ruta sin tener de por medio zonas de llaneo, ni bajadas, en sólo 22 km, fue un comienzo bastante duro. Y más con las bicis endureras y todos los trastos cargados en la espalda. Si alguna vez la hacéis, es muy recomendable llevar mucha agua, ya que en la ruta sólo hay un par de fuentes y están bastante arriba y juntas. Como todo el Montseny, el paisaje del que se disfruta es precioso, con diferentes tipos de vegetación a medida que se asciende. Por el camino bordearemos el embalse de Vallforners, así como la masía de Vallforners.





Tras el paso por la masía, que viene a ser la mitad del ascenso, se recorre un terreno complicado al tener mucha piedra suelta. Llegan los momentos de sufrimiento, pero que se ven recompensados al llegar a la cima, un paraje encantador, sin prácticamente arboleda, con apenas hierba y vegetación baja, que posee unas vistas alucinantes. Un lugar de paz absoluta, el lugar perfecto para hacer un break.





De aquí hay que seguir hacia Ca l'Agustí por pistas, momento en el que veremos con una panorámica para enmarcar, el castillo de Tagamanent. Último descanso para contemplar las vistas, ajustar bien las protecciones, porque comienza la trialera hacia Aiguafreda. Trialera que discurre a lo largo de unos 5 km de bajada, una trialera muy particular, llena de piedras y grandes losas, en un terreno arcilloso. Está plagada de escalones, algunos con más de medio metro de socavón, con lo que ojo a las bicicletas rígidas, que pueden sufrir. En general no es complicada, pero tiene algún punta que sin conocerla, hay que mirárselo dos veces antes de pasar. Todos acabamos pegando un llantazo en la rueda trasera, con lo que ojo con las presiones de las ruedas, no es recomendable ir demasiado blando.




Una vez abajo, en Aiguafreda, sólo quedaba una cosa para completar una excelente ruta de fin de semana: ¡una buena comida! 



Track