24 mayo 2012

Desde Barcelona hasta lo alto de Montserrat

Hace ya dos años que no hacíamos esta ruta, la cual es un buen entreno y te permite hacerla con bastante relajación conociendo ya el recorrido. Es una ruta de 80 km y algo más de 2.000 metros acumulados de ascenso, que apenas pica de subida salvo en el ascenso final a Montserrat, los metros están muy bien repartidos.


Como no, en nuestra ruta nos faltaron nuestros peculiares bocatas: pulpo en salsa, caballa... esta vez no hubo calamares. Y es que, ¡esto son barritas energéticas y no lo que nos venden por ahí! De todas maneras la ruta atraviesa varias poblaciones, como Sant Cugat, Rubí, Terrassa, Olesa de Montserrat, Monistrol de Montserrat... con lo que es muy fácil encontrar un lugar donde parar a repostar y pegarse una comilona en plato. Además durante la ruta se pueden encontrar tres fuentes con agua fresquita y sombra para descansar de la solana. Una de ellas está pasado el ecuador del ascenso a Montserrat, con merendero incluido, ¡punto clave estratégico!



La ruta transcurre el 80% del recorrido por camino, siguiendo el GR6 en gran parte, y al mismo tiempo las indicaciones del Camino de Santiago, que parece que las han vuelto a marcar y ya no es tan fácil perderse. De todos modos, hay un tramo que hicimos por carretera (Rubí - Terrassa) ya que perdimos las indicaciones y decidimos enganchar más adelante con la ruta marcada en el GPS. De igual forma la parte final, el ascenso de 9-10 km (600 metros del tirón) a Montserrat, se hace por carretera. Las obras del cuarto cinturón (que se encuentran antes de llegar a Olesa de Montserrat) siguen paradas, pero se han dignado a marcar una pista con las marcas de GR y Camino, que te permite atravesarlas sin mayor problema.




La ruta es exigente, más por el calor que pega en estas fechas y por el pico de metros al final que por los números globales, con lo que hay que tener un mínimo de forma, pero ante cualquier imprevisto o desfallecimiento, siempre tenemos cerca una población e incluso los ferrocatas. Vale la pena por que es muy chula y no está nada transitada. En nuestro caso fuimos dos personas, ambas con rígidas 29er, y sin duda alguna es la bici ideal para este tipo de ruta. No hay apenas bajadas exigentes, algún pequeño sendero o pista con piedra suelta, pero todo es muy suave y accesible. Para el próximo intento queremos hacer la vuelta en bici junto al río Llobregat, para sumar una buena tacada de kilómetros sin pasarnos con los metros de ascenso.