06 julio 2012

Trialeras en... ¿China?


Algunos de nosotros hemos pasado unos días en China de vacaciones (sin nuestras bikes!!), pero eso no fue motivo para no curiosear el terreno y fijarnos en cómo está el MTB en la otra punta del mundo. Nos hemos movido por Shanghai, Suzhou, Hanzhou, Huangshan, Pekín y otras "pequeñas" poblaciones. La bici allí es un medio de transporte muy popular, y ves bicis de todos los tipos por todas parte, pero abundan por encima de todo las eléctricas. Lo que no hay son MTB, ni una. Y es que en estas ciudades Chinas (con la excepción de Huangshan) hay pocas montañas por no decir ninguna. Pero fue el día que pisamos la Gran Muralla China, concretamente fuimos a la zona de Mutianyu (preciosa zona montañosa por cierto), donde comenzamos a vislumbrar todas las posibilidades del terreno. Concretamente para subir a la muralla existe una cable car (teleférico para nosotros) pero también es accesible por un sendero, impracticable de subida para una bici, pero que de bajada es una estupenda trialera. Pues toda la orografía de la zona está plagada de senderos del estilo que suben y bajan de la muralla. Muchos de ellos muy rotos y escarpados, generalmente pedregosos y con pinta de esconder estupendas y exigentes trialeras.



En Huangshan la cosa se complicaba aún más. Montañas tremendamente verticales, con varios teleféricos que te suben casi a las cimas, pero se me hace complicado poder trazar un sendero viable desde arriba a abajo, ya que la inclinación en casi todo el terreno es exagerada. Pero sería todo un reto, son 15 km de subida/bajada que darían una ruta única en el mundo. Quién sería el afortunado de recorrer estos parajes sobre ruedas...




Como curiosidad, en Hangzhou subimos una colina en el noroeste de la ciudad, en la que se encuentran varios templos budistas muy turísticos, y en lo alto nos encontramos con dos bikers occidentales que estaban subiendo por escaleras con todo el equipo para realizar un descenso. ¡Menuda coincidencia tras no ver una bici mtb por ningún lado en muchos días! ¡Y menudas máquinas se gastaban los amigos!