16 julio 2013

Descensos en la Molina

Downhill en La Molina

En Cataluña tenemos la gran suerte de tener dos bike parks relativamente cercanos y de reconocido prestigio internacional, por lo que los amantes del descenso no podemos resistir la tentación de acercarnos al menos una vez al año. Esta vez hemos vuelto a repetir en la Molina Bike Park, un territorio que ofrece una gran variedad de pistas para todos los niveles. Cargamos las bicis en el coche, y carretera. A unas 2,5 horas de Barcelona una escapada de un día es perfectamente viable. De todas formas, fuera de la temporada de nieve, los hoteles de alta montaña están completamente vacíos y las ofertas son increíbles. A nosotros nos salió hotel de media pensión + forfait bike park de una día por 44 eurillos de nada.







Una vez arriba, las pistas y telecabina permanecen abiertas de 10:00 a 17:30. ¡Tiempo de sobras para acabar reventado! Firmamos nuestra renuncia a que se responsabilizaran de nuestra integridad, y para arriba. Como siempre que subimos, protecciones completas: casco integral, peto completo con espaldera, espinilleras, rodilleras y unos buenos guantes. Lo primero es lo primero. Para este tipo de descensos, hacemos uso de nuestras enduuro, bicis dobles de 140-150 mm de horquilla, bastante bien equipadas, que cumplen perfectamente para las pistas azul y roja. La tentación de alquilar una burra de descenso siempre está ahí, pero es bastante dinero.












Nuestro terreno ideal son las pistas azul y roja. La primera es rapídisima y permite arriesgar todo lo que quieras, mientras que la roja supone un desafío mayor, más pendiente y terreno más pedregoso, con algún pequeño tramo y salto que están fuera de nuestro alcance. La negra se la dejamos a los que quieren tentar a la muerte...










Con 4-5 descensos, la jornada está más que amortizada. Hay que estar en bastante buena forma para aguantar más, realmente agotador, ya que cada descenso son unos 700 metros de desnivel (2.500 metros -> 1.600 metros). Además, el tiempo ha de acompañar, ya que en alta montaña suele complicarse la meteorología por la tarde, y en este caso no fue una excepción, una tormenta eléctrica obligó a cerrar el telecabina antes de tiempo. ¡Ahora sólo nos queda editar las grabaciones de la GoPro y ver qué podemos enseñar!