28 agosto 2013

Limpieza y engrase de buje sellado

Lubricando correctamente el buje trasero

Existen dos tipos de bujes: los que no son sellados y nos permiten sacar todas las bolas de los rodamientos, y los sellados, los cuales no permiten sacar las bolas para su limpieza ya que se supone que dentro no entrará agua ni suciedad. Hoy hablaremos de los sellados, para los cuales no está de más desmontar parte del buje para limpiarlo y lubricarlo adecuadamente cada cierto tiempo. Una buena forma de saber si nuestro buje necesita mantenimiento es escuchar el ruido que hacen los trinquetes. Si el ruido ha cambiado respecto a cuando el buje era nuevo (suenan más y más fuerte) tocará limpiar y lubricar. Habitualmente, y en función de los km que hagamos, lo realizaremos cada 6-12 meses.

En este ejemplo hemos hecho el mantenimiento sobre un buje Progress.




Necesitamos las siguientes herramientas: llaves para extraer el cassette, algunas llaves fija (puede que necesitemos una o varias del rango 16-19) y una maza de nylon. Todas estas herramientas las podéis comprar por separado, pero si habitualmente hacéis el mantenimiento de vuestra bici, os vendrá bastante bien tener un maletín básico con las principales herramientas. Esta caja de herramientas con 18 piezas es una básica pero buena (y económica) opción para empezar. También existen las versiones de 27 piezas y 37 piezas.




Tras desmontar el cassette, podemos limpiarlo. Desengrasar y secar, nunca ponerle grasa ni aceite, siempre lubricaremos únicamente la cadena. Así evitaremos que el cassette se llene de porquería en la primera salida.




Desmontamos de los laterales del buje los casquillos (si es que llevamos) y la tuerca lateral que impide que salga el cartucho (suele ser la del lado contrario del cartucho). Ahora ya podemos sacar el eje y el cartucho, dando ligeros golpes con la maza de nylon sobre el eje. Una vez fuera veremos los trinquetes y un cojinete. Procedemos a desengrasar y limpiar esta zona, nos vale cualquier desengrasante no muy agresivo tipo KH-7. Para limpiar y secar, no aplicarle agua directamente, hacerlo con cuidado con un trapo o papel de cocina. Los trinquetes son muy fáciles de desmontar y montar.





Una vez limpio y seco ya podemos lubricarlo. Mucha gente les pone un poco de grasa, pero lo ideal es utilizar aceite lubricante específico para bujes. En este caso vamos a utilizar un aceite de Mavic para bujes. Este tipo de aceite tiene una densidad muy baja, por lo que lubrica perfectamente el buje. Aplicaremos algunas gotitas, nunca de forma muy abundante, en la zona de trinquetes y cojinetes visibles. Con el buje lubricado (hasta donde podamos, no vamos a tocar la zona sellada), lo volvemos a introducir en el eje que también deberíamos haber desengrasado y limpiado. Dentro del eje, y en las tuercas que hay que volver a colocar, sí que es aconsejable poner una gotita de grasa.





Ahora es momento volver a montar todo, girar la rueda, y comprobar que vuestro buje hace un ruido mucho más suave.