08 agosto 2013

Repitiendo en La Molina

Hemos llegado a la conclusión que un sólo día al año en La Molina es poco para nuestro cuerpo, por lo que hemos vuelto y hemos acabado todo lo que quedó pendiente.

 

Empezamos la jornada calentando por la pista azul, la mejor sin dudas, ya que nos permite arriesgar y cualquier obstáculo está dentro de nuestras posibilidades. Una vez rodados, probamos la pista roja 8-9, que se inicia por la parte trasera del telecabina. No la habíamos hecho nunca, y no creo que la volvamos a hacer. Es sin duda la pista menos rodada, más irregular, no está nada definida por lo que no se disfruta tanto. A medio camino se une con el resto de pistas, por lo que decidimos probar la pista negra para subir revoluciones. Ésta sí que tiene lo suyo, muchísima pendiente y un terreno que no te deja descanso alguno. El mayor problema de la pista negra es lo que llega a agotar.



Por lo que el resto del día (hasta un total de 6 bajadas cerrando el telecabina) lo disfrutamos entre la pista azul y la roja. Con estas dos bajadas no necesitamos más. Os dejamos algunas tomas de la jornada, pronto un buen vídeo.