06 junio 2014

Camino Santiago Francés: cuarta etapa

Cuarta etapa: Carrión de los Condes - San Martín del Camino, con 120 km pero apenas 500 metros acumulados. Llano, llano y más llano. La suerte ha sido que hasta León el viento ha sido fuerte pero lateral. A partir de ahí se cambia el rumbo de ruta hacia el sur y el viento pasa a ser frontal, por lo que las medias de más de 20 km/h han pasado a unos 6 km/h. Nuestro objetivo era Astorga, nos han faltado 24 km.

La curiosidad del día ha sido conocer a un francés de 47 años que está haciendo el Camino en silla de ruedas, alucinante. El tipo tiene una fuerza de voluntad enorme, y unos brazos que parecen nuestros jamones, menudo crack. Aunque gran parte del recorrido lo tiene que hacer a la fuerza por carretera, cada día se casca más de 30 km. No hay barreras cuando se quiere conseguir algo.

Por otro lado, y es muy triste contarlo, hoy hemos presenciado como a otro peregrino ciclista le han robado la bici. Al momento la gente del pueblo se ha movilizado para dar con el subnormal que se dedica a joderle el viaje a alguien que recorre sus tierras con mucha ilusión y esfuerzo. Y de paso joder a sus vecinos que, de una manera u otra, se benefician del paso de peregrinos. Ojalá recibas tu dosis de karma negativo.

Hoy también nos hemos encontrado con unos bikers fuleros que hacían el Camino a lo grande: bici de carbono de 4000 pavos y el equipaje en la furgo de apoyo. Ah, y 60 km que luego ya se agobian. ¿Pero eso que ostias de Camino es? ¿El Camino para señoritos? Eso lo hacemos nosotros cuando salimos por Collserola y llegamos a casa a frescos y atiempo de hacer un vermut y ver la F1. El Camino es un peregrinaje, y aunque los verdaderos peregrinos son solo aquellos que van a pie, hay que cargar con tu equipaje en la bici para hacer de la ruta una aventura y experiencia que te deje huella.

El albergue en el que estamos, Vieira, es el mejor de lo que llevamos de viaje. Excelentes instalaciones, cena casera y un trato inigualable. Además los caminantes que descansan hoy aquí son gente muy maja. Una de ellas es una señora de Bélgica que viene caminando desde allí. ¡Qué pateada! Nos ha enseñado fotos de Francia y tiene buena pinta, pero los casi 3000 km nos precen demasiado reto.

Hora de meterse en el saco. Mañana subidas de las buenas, se acabó el llaneo fácil.