08 junio 2014

Camino Santiago Francés: quinta etapa

Etapa San Martín del Camino - Ponferrada, 78 km con 800 metros. Hemos tenido mucha suerte con el tiempo, la gran tormenta cayó por la noche y el viento frontal dejó de soplar. Por lo que fue relativamente fácil llegar hasta Astorga. No sin antes conocer al abuelo de "espárragos carretilla", un hombre capaz de aguantar 15 días sin dormir, y que ahora sumunistra hortalizas de todo tipo (dice que ya no se dan los espárragos) al albergue de la zona.

Astorga es uno de los pueblos más monos del Camino, y el Palacio de Gaudí es la obra más llamativa, ¡qué flipe! Pasado Astorga la siguiente mini parada era Rabanal del Camino, bonito pueblo a los pies de la subida hacia la Cruz de Hierro, en el que debe de haber catorce albergues por habitante, sin exagerar. A partir de aquí ya sólo quedaba subir, bastantes quilómetros de carretera y sendero hasta dar con la curiosa cruz junto a una especie de refugio, la Cruz de Hierro.

A partir de la cruz no todo es bajada, toca ir jugueteando por un sendero durante varios km disfrutando de una panorámica alucinante, con una fauna bellísima y restos de nieve en los picos más altos en pleno mes de junio. Pero cuando enfila la bajada hacia Ponferrada... Empieza lo bueno y lo que nos gusta, la trialera infinita hacia Ponferrada. No hemos podido mirar aún los km de trialera pero no paramos de bajar en almenos 45 minutos. Las cubiertas Hurricane nos han vuelto a enamorar por su polivalencia. Ojo pilgrims, ¡que bajamos!

Casi abajo, tramo de carretera con rally amateur de leoneses zumbados... No entendemos cómo se les da permiso para competir en una carretera sin cerrarla al tráfico desde primera hora del día. Esto en Catalunya es muerte, tarjeta roja y expulsión, sanción administrativa millonaria y embargo del vehículo en cuestión.

Ya en Ponferrada chuletón, de nuevo. Los vamos catando por todos los lares. Y a cenar en una de las fincas de la família Núñez, con cena gallega "ligera" (ensalda, empanada, sopa, chuletas, embutidos, tarta casera, fruta...) incluida. Como nos cuidan los Núñez. Redondos hacia la cama, alguno con ganas de fiesta, pero el bajón a las 22h estaba asegurado y a ver quién era el guapo que aguantaba.

Ah, primera avería del Camino, un radio roto... Como no, una Specialized tenía que ser. Hay que ser will fucker snake. Y no se ha quedado sin gafas porque las fabricaron a prueba de "pasamos un coche por encima de ellas".

Hoy tenemos etapa especial... ¡Y no por los km!