05 junio 2014

Camino Santiago Francés: segunda etapa

Hora del descanso en el albergue de San Juan de Ortega. Tras un día pasado por agua había muchas ganas de pegarse una ducha caliente y tirarse en la cama. Pena que la lluvia no nos haya permitido llegar a Burgos, ya que justo antes está el alto de Atapuerca que intentaremos subir mañana en seco. Han salido 98 km con 1300 metros, mañana hay que romper la barrera de los 100 km como sea.

La etapa de hoy ha sido llevadera salvo por la lluvia, suave pero persistente. Además el alto de la Oca está justo al final del track y acumula casi la mitad de los metros del día, por lo que hay que dejar fuerzas para que el hombre del mazo no aparezca.

Nuestro lugar de descanso está formado solamente por una iglesia con una casa rural, el albergue y un bar, en medio de la nada a más de 1000 metros de altitud. Un lugar perfecto para descansar y encontrar paz interior. Excepto en el bar,  ¿qué ostias les pasa a los alemanes con el kalimotxo? Si Angela Merkel les viera...

No muchas anécdotas durante el día. Nos hemos topado con una chavala muy simpática (y un poco chapas) que nos ha explicado como le ha picado una serpiente y ha tenido que ir cagando leches al hospital. Es lo que tiene intentar coger con la mano una serpiente. ¡Mucho Camino de Santiago pero pocas luces muchacha!!

Ah, y que de momento ni un pinchazo, ni problemas con la cadena ni nada de nada (mañana empezará a romperse todo). Es una gozada rodar sin averías. Además la combinación Schwalbe Hurricane con cámaras con moco funciona a las mil maravillas. Vamos a 4-5 bares de presión y zumbando fuerte en las bajadas y cero problemas. Sin lugar a dudas hemos acertado de lleno con las cubiertas, cero lastre y tracción más que buena en este terreno tan pistero.

Ahora cremita recuperadora, algo de droja en el colacao para regenerar músculo y a dormir en esta macro sala repleta de literas con sonidos y olores variopintos. Eso que suena que es ¿una Harley o un Boeing 747?