10 junio 2014

Camino Santiago Francés: séptima etapa

No podía ser de otra manera ya que nosotros siempre acabamos a lo grande. Pese a que planeamos terminar en Arzúa y dejar para el octavo día el trámite de 40 km restantes (a lo epílogo), nos calentanos y terminamos el peregrinaje con etapón: Sarria - Santiago de Compostela, 120 km con 1700 metros acumulados.

Este recorrido es el más bonito del Camino, repleto bosques mágicos y aldeas rurales encantadoras. Es sin duda un tramo que nos gustaría hacer caminando para poder disfrutarlo plenamente. No hay puertos de montaña ni altos destacables salvo el Monte do Gozo justo antes de Santiago, pero como los 1700 metros indican, es un constante sube y baja sin tregua.

Pese a la gran etapa, nos hemos permitido el lujo de pasar a visitar a la familia por Arzúa. Una gran comilona con productos de la casa y una excelente charla en familia que nos ha revitalizado por completo. Había que quemar las calorías ingeridas, ¿no? ¡Pues para Santiago a ritmazo!

Javi a disfrutado de la cocina de leña para secarse las botas Northwave (y los demás para calentarnos porque hace un frío del carallo). Imaginaros donde ha metido los pies para encharcarlos. Las botas son impermeables, ¡no sumergibles!

Al salir de Arzúa alguien ha debido activarnos el modo competi. Nos hemos ventilado los 40 km en 2 horas y muy pocos minutos. Una media de 18 km/h con subidas, barro, la alforjas y todo el cansancio que llevamos de estos días. Lo que se puede llegar a hacer con la motivación de saber que tras una muy dura semana pedaleando sin descanso, estábamos llegando. Y los chorizos del pueblo, barritas energéticas caseras.

Una vez en la Catedral de Santiago, sonrisas de un nuevo reto completado y para algunos de nosotros rebajando un día y medio al Camino de hace cuatro años. Pero sobretodo el placer de haber compartido siete días de aventuras con buenos amigos y de llevarse un buen saco de recuerdos y anécdotas.

¡Buen Camino!