06 junio 2014

Camino Santiago Francés: tercera etapa

Tercera etapa a todo gas sobre ruedas, 111 km y 550 metros acumulados. Hemos pasado de la lluvia al calor, del terreno plagado de metros a las llanuras castellanas, del albergue a lo campo de concentración a la habitación privada en una especie de convento de monjas. Menudo contraste, ¡noche privetis sin ronquidos ajenos!

Por fin hemos podido superar la barrera de los 100 km, aunque está claro que los 500 metros de ascenso ayudan. Hoy tocará etapa similar, calor, llanuras, y muchos tramos de carretera ya que el camino es una pista de gravilla que va paralela en todo momento.

El principio de esta etapa es una de las partes más bellas del camino: Atapuerca. Un terreno imposible para las bicis, pero disfrutar de este paraje no tiene precio. Ovejas, montes vírgenes, paz... Antes de llegar a Atapuerca conocimos a la dueña del albergue San Rafael, una señora encantadora y con la que nos hemos reído sin parar. Javi ha encontrado en ella a su tercera abuela, collejas cariñosas incluidas. Sin dejar de mencionar los excelentes huevos con beicon, tela. Para un futuro próximo Camino hay que dormir en ese albergue.

Y por la noche apareció el segundo chuletón del Camino, merecido, aunque nuestros fondos monetarios se resienten. A este ritmo solicitaremos rescate bancario antes de llegar a Galicia.

Vamos a empezar a rodar, que el objetivo de hoy está a casi 100 km y se llama León. Nos duele el culo (malpensados) , el tobillo, la muñeca, la oreja y la ceja izquierda. Pero no hay dolor.